
Kreuzberg 2 de mayo, 2010. Con un chaqui post revolucionario maldito. Ha pasado un nuevo Primero de Mayo, día internacional del trabajo y en mi calendario, la fiesta nacional de la República Independiente. En mi barrio todos los 1.5, desde 1987, recordamos la lucha del sujeto contra el sistema capitalista o más propiamente, la lucha del individuo por garantizar su espacio de libertad, no importa cual sea el sistema, tirando piedras a partir de las 18 horas. Es un ritual. Bárbaro dicen muchos y carente de sentido, como todo ritual. Pura parafernalia y eso no desvirtúa el verdadero espíritu de Kreuzberg. La razón de que esta sea nuestra efeméride y que año tras año vengan crios a tirar piedras.
Estas cuatro calles son un biotopo, mis amigos alemanes opinan que tengo totalmente idealizado al lugar y es posible, por otro lado soy una de las personas de mi edad que más tiempo vive aquí inentirrumpidamente. 10 de los 13 años que estoy fuera y no creo que sea una coincidencia. Aquí he encontrado en alemán, la manera de pensar y de vivir que estaba buscando. Escribo en kreuzbergrianisch, como dice T y eso también es español. Me siento completamente identificada con los nuevos movimientos sociales, con los intentos de cooperativas y con los proyectos culturales que son caracteristicos de mi barrio.
Lo que yo definiria como las asociaciones de base, organizadas por sujetos con intereses comunes y con un alto sentido cooperativista, interactuando alrededor del sector 36 (SO36), como se conocía en el correo a esa parte del barrio hasta 1993. Una península en lo que antes era la República Democrática Alemana, rodeada por el muro de Berlín, en donde la presencia de la izquierda alternativa era predominante. El SO 36 fue desde mediados de los años 60´s, 70´s y 80´s el lugar donde se juntaron los changos de todo el país, ocuparon las casas vacías pegadas a la frontera y empezaron a pensar que se podía vivir de otra manera, en todos los sentidos.
Cuando hablamos de la izquierda alternativa, no nos referimos solamente a aquella que pone en tela de juicio al sistema, por sus características económicas, sino que hablamos sobre todo de aquella que pone al otro en el centro del debate. A la que revaloriza el sentido de minorías y mayorías, la que reconceptualiza los derechos ciudadanos, la que institucionaliza conceptos como autodeterminación. A ella contribuyen las primeras asociaciones de migrantes, tanto como los colectivos homosexuales, los ecologistas y las asociaciones feministas, de ahí que se caracterice por un reconocimiento de la pluralidad. Del derecho a ser diferentes y a disentir.
Lo que se reivindica en Kreuzberg cada Primero de Mayo es seguramente la razón por la que en todo el mundo se festeja el Primero de Mayo como día del trabajador, del obrero, del ciudadano, de la persona de a pie, del sujeto, del individuo que se está buscando la vida. Si tengo que creerle a Emma Goldman, una testigo presencial de aquel primer Primero de Mayo de toda la historia, se trataba de eso; de poder ser lo que una quisiera, sin patrón en ningún sentido. La lucha de clases no puede ser más importante que la lucha por las libertades individuales y la calidad de vida. El derecho a una emocionalidad sostenible, una democratización del individuo, como decía Rudi Duschke.
Han pasado los años y el público lo sigue conformando sobre todo gente joven, que proviene de distintos sectores de los movimientos alternativos al rededor de Los Verdes, Die Linke, algunos sectores de la SPD, el partido comunista, el partido socialista, los antifacistas, el frente negro, la avanzada de los colectivos de gays y lesbianas, el partido de los trabajadores curdo etc., etc. En el desfile tradicional que cruza el barrio, marchan juntos Lenin, el Che, Mao, todos los símbolos anarquistas imaginables. Fotos de Öcalam, el jefe de la resistencia curda en Turquía; de Mumia Abu-Jamal, el periodista afroamericano condenado a muerte en Estados Unidos, la bandera basca, la bandera venezolana y un sin número de prendas, sobre todo bolsas, provenientes de culturas indígenas latinoamericanas. Este año, cómo también se juega el mundial, muchas camisetas con las banderas de los grupos latinos que juegan la copa, la bandera española y la turca. ¿Qué más? bandas de punks, familias turcas vendiendo refrescos, travestis, personas que se saludan desde lejos. Muchísimos vegetarianos y la policía, que protege sobre todo a las filiales de McDonalds y Subway y así…Piedras a partir de las seis de la tarde, una coreografía de la anarquía pocas veces vista. Una explosión de violencia, porque sí. Para la que todos estamos preparados y la que esperamos todos. El barrio convertido por un par de horas en un parque temático del caos. Simplemente una manifestación plástica de la autodestrucción y de la furia, de lo que seríamos capaces como sujetos de hacer por defender la libertar de poder hacerlo, de decir lo que pienso en la calle y hacer lo que siento, aunque sólo sea una vez al año. Al parecer este 2010 la violencia alcanzó una nueva marca, según el BZ un policía fue apuñalado en la Winenerstr., algo nunca visto y que sentimos mucho. Por la persona y porque los grupos mas conservadores ya tienen la excusa perfecta para acabar de intervenir el barrio.